13 julio 2006

ESTOY TENIENDO RELACIONES SEXUALES CON UNA MUJER ROBOT

Todo ocurrió el viernes pasado cuando un amigo me invitó a una feria de robótica porque según él “había algo muy interesante” que yo debía ver sí o sí.

Fui un poco a regañadientes porque no soy de ir a ferias robóticas, pero algo en su despedida telefónica prendió una duda en mí. “Preparate para enamorarte” me dijo.

“Preparate para enamorarte” repetí cuando colgué. Ojalá supiera cumplir ese consejo desde los 12 años.

Me puse un traje a rayas azul medio antiguo; es lo que me pareció más conveniente para asistir a una feria robótica.

Apenas llegué a la puerta un enorme robot me dio la mano, me ofreció un prospecto con detalles de todo lo que se exponía en el lugar y las horas de las disertaciones. Le agradecí bajito con cierta vergüenza y el robot me devolvió el agradecimiento en voz alta. “Muchas Gracias, que disfrute de la feria”

Llegué a la boletería dispuesto a pagar los 35 pesos que costaba la entrada, pero mi amigo me hizo salir de la cola generando el odio de los demás y haciéndome pasar por una entrada lateral que daba a la parte trasera de los box.

“Creí que no ibas a venir” me dijo, mientras me llevaba apurado hacia “lo mejor” de la feria.

De camino a ese lugar pude observar velozmente alguna lucha entre robots enanos, mozos robots sosteniendo botellas de vidrio en perfecto equilibrio, otros que respondían todo tipo de preguntas sobre historia, uno enorme que levantaba grandes pesos y los colocaba sobre un entrepiso para luego bajarlos y empezar nuevamente, una pared robot que respondía al tacto cambiando de apariencia y de color, réplicas de algunos robots de películas y libros famosos. Al final de recorrido llegamos a un stand llamando Cyber Girlfriend, o “el paraíso” según la opinión de mi amigo.

Lo primero que se veía en ese box eran mujeres hermosas, rubias, morochas, pelirrojas, negras, japonesas, pálidas de ojos azules, caribeñas doradas por el sol, una treintena de mujeres que sonreían a los que entraban.

Mi amigo saludó a los tres hombres que atendían el box como si los conociera de tiempo atrás y enseguida me presentó como si ya antes les hubiera hablado mucho de mí.

Los tres hombres se mostraron muy corteses conmigo, hablamos un poco de algunas canciones mías que les habían gustado mucho y hasta les respondí sobre algún verso que generaba una duda divertida. Mi respuesta los desilusionó, pero ya estoy acostumbrado a eso, es mucho mejor lo que la gente cree de las canciones que lo que en verdad intentan decir.

Lo próximo que me dijeron fue: “Bueno, Zamba, ¿cuál te gusta?” mientras me señalaban a la treintena de mujeres robots.

Lo miré a mi amigo quién más ansioso que yo asintió con la cabeza y repitió la pregunta.

La situación era bastante incómoda, me sentía en un burdel VIP de azafatas perfectas.

La verdad es que era bastante difícil elegir entre tantas mujeres preciosas, pero tras acercarme a ellas (y no encontrar ningún tipo de detalle que las delatara como no humanas) me decidí por una morocha alta de ojos azules y pechos enormes.

Ella me tomó de la mano cálidamente y se sonrió.

“Llevala a tu casa una semana, cualquier cosa llamás a este número las 24 horas” y me dieron una tarjeta magnética que contenía dos teléfonos.

Unos minutos después salimos caminando entre los demás stands y al pasar por la puerta por la que había entrado, el gran robot que me había recibido nos despidió con su potente voz. “Espero que haya disfrutado de nuestra feria”

Llevo algunos días viviendo con Jayana, me he alejado de la composición de canciones y de mis amigos. Mi vida gira en torno a ella de un modo devastador y no sé que pasará con nosotros.

1 comentario:

Zamba dijo...

En estos días me siento como el personaje de la canción "De cartón piedra".
La tecnología nunca me ha sido ajena. Tengo un amigo que dice que en treinta años los que tengan dinero vivirán hasta los 200. Y puedo "quererte hasta más allá de un cuásar porque no hay nada más lejano” he dicho alguna vez cuando esperaban otro tipo de relieve en mi discurso. En fin.

Astronomía, tecnología, avances de la ciencia, el MSN.

Ahí estuve entrando estos días después de tanto tiempo conversando con gente a la que quiero saludar de Longchamps, de Madryn, de Adrogué, de Rosario, de La Plata. Eran como las tres de la mañana y nadie tenía sueño. Salud a los amigos! En cuánto se haga algo se avisará.

Con el REASON estaba grabando la maqueta de mi sexto disco por fuera del sistema, antes del primero por dentro y porsupuesto, antes de la llegada de Jayana a mi vida.